El hombre en busca de sentido es un libro escrito por el psiquiatra austriaco Viktor Emil Frankl donde relata sus experiencias como recluso en varios de los campos de concentración nazi durante la Segunda Guerra Mundial. Conoce las mejores frases de este impactante libro.

Ficha técnica:

  • Título: El hombre en busca de sentido.
  • Autor: Viktor Emil Frankl.
  • Año de publicación: 1946.
  • Páginas: 157
  • Calificación en Goodreads: 5
  • Temas: dolor, sufrimiento, felicidad, esperanza, segunda guerra mundial, logoterapia.

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El hombre en busca de sentido es un libro escrito por el psiquiatra austriaco Viktor Emil Frankl donde relata sus experiencias como recluso en varios de los campos de concentración nazi durante la Segunda Guerra Mundial.

Este libro inspirador y psicológico es la prueba de la logoterapia,  psicoterapia que propone que la voluntad de sentido es la motivación primaria del ser humano, una dimensión psicológica inexplorada por paradigmas psicoterapéuticos anteriores, y que la atención clínica a ella es esencial para la recuperación integral del paciente.

Disfruta de estas frases de El hombre en busca de sentido y leer la reseña completa de este libro de Viktor Frankl.

La mejores frases de El hombre en busca se sentido

Dividí las frases en dos tipos:

¡Frases geniales y profundas!

“Qué verdad encierra la afirmación de Dostoyevski cuando define al hombre como el ser que se acostumbra a todo.

“En ese estado de embriaguez nostálgica se cruzó por mi mente un pensamiento que me petrificó, pues por primera vez comprendí la sólida verdad dispersa en las canciones de tantos poetas o proclamada en la brillante sabiduría de los pensadores y de los filósofos: el amor es la meta última y más alta a la que puede aspirar el hombre.”

“La salvación del hombre sólo es posible en el amor y a través del amor.

Las experiencias de la vida en un campo demuestran que el hombre mantiene su capacidad de elección. (…) Quizás no fuesen muchos (hombres), pero esos pocos representaban una muestra irrefutable de que al hombre se le puede arrebatar todo salvo una cosa: la última de las libertades humanas -la elección de la actitud personal que debe adoptar frente al destino- para decidir su propio camino.”

“Cada hombre, aun bajo las condiciones más trágicas, guarda la libertad interior de decidir quién quiere ser —espiritual y mentalmente—, porque incluso en esas circunstancias es capaz de conservar la dignidad de seguir sintiendo como un ser humano.”

“Considerar nuestra “existencia provisional” como algo irreal constituía un factor primordial para que la vida se les fuese entre las manos a los prisioneros, porque todo se revestía como carente de sentido. Tales personas olvidaban que, en multitud de ocasiones, son las circunstancia excepcionalmente adversas o difíciles las que otorgan al hombre la oportunidad de crecer espiritualmente más allá de sí mismo.”

“Debemos aprender por nosotros mismos, y también enseñar a los hombres desesperados, que en realidad no importa que no esperemos nada de la vida, sino que la vida espere algo de nosotros. dejemos de interrogarnos sobre el sentido de la vida y, en cambio, pensemos en lo que la existencia nos reclama continua e incesantemente. Y respondamos no con palabras, ni con meditaciones, sino con el valor y la conducta recta y adecuada.”

“Haber sido es también una forma de ser, quizás la más segura de ser.”

“La bondad humana se encuentra en todos los grupos, incluso en aquellos que, en términos generales, merecen ser condenados. Las fronteras entre estos grupos se difuminan y sobreponen en muchas ocasiones, y no debemos simplificar las cosas afirmando que unos hombres eran ángeles y otros demonios.

“De todo lo expuesto debemos concluir que hay dos razas de hombre en el mundo y nada más que dos: la “raza” de los hombres decentes y la raza de los hombres indecentes. Ambas se entremezclan en todas partes y en todas las capas sociales. Ningún grupo social se compone exclusivamente de hombres decentes o indecentes. En este sentido, ningún grupo es de “pura raza.”

“La Historia nos brindó la oportunidad de conocer al hombre quizás mejor que ninguna otra generación ¿Quién es, en realidad, el hombre? Es el ser que decide lo que es. Es el ser que inventó las cámaras de gas, pero también es el ser que entró en ellas con paso firma y musitando una oración.”

El amor es el único camino para arribar a lo más profundo de la personalidad de un hombre. Nadie es conocedor de la esencia de otro ser humano si no lo ama.”

Psiquiatría en los campos

“La “ilusión de indulto” es un mecanismo de amortiguación interna percibido por los condenados a muerte justo antes de su ejecución; en ese momento conciben la infundada esperanza —sin apoyatura de ningún dato real— de ser indultados en el último minuto.”

“Al principio, el prisionero cerraba los ojos ante las marcha de castigo de grupos, incapaz de aguantar la imagen de sus compañeros de cautiverio correr de arriba a abajo durante horas hundidos en el fango, y azuzados por los golpes de los kapos. En unos días o semanas la personalidad se transformaba.”

“La plomiza apatía, la anestesia emocional y la vaga sensación de que a uno ya nunca le importará nada, constituyen los síntomas característicos de la segunda fase de las reacciones psicológicas de los internados en el campo. Esa apatía emocional le permite permanecer impasible ante los continuos sufrimientos diarios. el prisionero enseguida construía, gracias a esa insensibilidad, una caparazón afectivo que actuaba como un íntimo escudo protector.”

Las mentes de los prisioneros sufrían una fuerte alteración a los pocos días de cautiverio. Con el final de la incertidumbre nacía la incertidumbre del final.”

“Me atrevería a afirmar que nada en el mundo ayuda a sobrevivir, aun en las peores condiciones, como la conciencia de que la vida esconde un sentido. Hay mucha sabiduría en las palabras de Nietzsche: “El que tiene un porqué para vivir puede soportar casi cualquier cómo.”

El vacío existencial se manifiesta principalmente en un estado de tedio (aburrimiento). Hoy entendemos mejor a Schopenhauer cuando afirma que, aparentemente, la humanidad estaba condenada a oscila eternamente entre los extremos de la tensión y el aburrimiento.”

“A esta característica esencial del hombre la designé “autotrascendencia de la existencia”: ser hombre implica dirigirse hacia algo o alguien distinto de uno mismo, bien sea realizar un valor, alcanzar un sentido o encontrar a otro ser humano. Cuanto más se olvida uno de sí mismo – al entregarse a una causa o a una persona amada- más humano se vuelve y más perfecciona sus capacidades. En efecto, cuanto más se afana el hombre por conseguir la autorrealización, más se le escapa de las manos, pues la verdadera autorrealización sólo es el efecto profundo del cumplimiento acabado del sentido de la vida.”

“Uno de los axiomas básicos de la logoterapia mantiene que la preocupación primordial del hombre no es gozar del placer, o evitar el dolor, sino buscarle un sentido a la vida. Y en esas condiciones el hombre está dispuesto hasta a aceptar el sufrimiento, siempre que ese sufrimiento atesore un sentido.”

¡Buena lectura!