La mujer justa – Sándor Márai

Título: La mujer justa.
Autor: Sándor Márai.
Año de publicación: 1941.
Extensión: 416 páginas.
Calificación mía en Goodreads: 4

 

Llegué a Sándor Márai y a este libro de una manera muy extraña. El año pasado viajé a Budapest con dos amigos, y quedamos enamorados de la ciudad a pesar de que solo la habitamos 26 horas. Unos meses después, uno de ellos me compartió el link de un blog sobre Budapest y la escritora invitaba a leer una novela que transcurría en la ciudad, escrita por un húngaro llamado Sándor Márai: La mujer justa.

 

¿Pereza de leer tooodo el texo?

¡Hay un video reseña buenísimo en el canal de Youtube de El Estante Literario!

 

Sándor Márai

Sándor Márai

Sándor Márai nació el 11 de abril de 1900 en Košice, en el entonces poderoso Imperio Austrohúngaro, desaparecido en la primera guerra mundial.

Hijo de una familia acomodada, Márai fue siempre un joven inquieto y pronto saldría de Hungría hacia Leipzig, Alemania, para estudiar periodismo, carrera que pronto abandonaría. Durante su juventud viajó por Europa y visitó París, donde conoció a grandes artistas y la vida bohemia de cafés de la generación perdida (Reseña El viejo y el mar de Hernest Hemigway).

Hacia 1930 Márai volvió a Hungría, más precisamente a Budapest, y empezó a publicar obras que le significarían un prestigio que iría labrando con los años. En un principio, Sándor Márai escribía en alemán, lengua que dominaba porque era la otra lengua del imperio; sin embargo, después se pasó al húngaro porque era su verdadera lengua materna y era con la que sentía más identificación. En los años previos y durante la Segunda Guerra Mundial, escribió varios artículos contra el nacismo y se declaró profundamente antifascista, algo poco recomendable para la época y que significaría para él su posterior censura por parte del régimen comunista después de que los soviéticos tomaran Hungría y lo declararan un burgués.

Sándor Márai tuvo entonces que marcharse de Hungría y se fue para Estados Unidos, donde siguió escribiendo y colaborando con programas de radio, aunque su obra cayó totalmente en el olvido debido a que sus libros fueron prohibidos en Hungría.

Márai sufriría mucho por la situación de su patria y después de la muerte de su esposa, su compañera de toda la vida a quien amaba, decidió comprarse un arma y suicidarse en San Diego, California, el 22 de febrero de 1989.

Su obra fue olvidada hasta su muerte, cuando se recuperaron sus textos y se empezó a traducir el resto de esta, ganando gran aceptación del público a tal punto de ser considerado como uno de los mejores narradores del siglo xx.

 

Algunas obras de Márai:

  • Los rebeldes (Zendülők, 1930), es la primera obra de Marai publicada en español.
  • Divorcio en Buda (Válás Budán, 1935).
  • El último encuentro (A gyertyák csonkig égnek, 1942).
  • La herencia de Eszter (Eszter hagyatéka, 1939).
  • Divorcio en Buda (Válás Budán, 1935).
  • La amante de Bolzano (Vendégjáték Bolzanóban, 1940).
  • Confesiones de un burgués (Egy polgár vallomásai, 1934) (memorias).
  • ¡Tierra, tierra! (Föld, föld, 1972) (memorias).
  • Diarios: 1984-1989 (Napló 1984-1989).
  • Los Rebeldes (Zendülők, 1930).
  • Lo que no quise decir (memorias) ed. Salamandra 2016.

 

La mujer Justa

La mujer justa se publicó por primera vez en 1941 y cuenta la historia de Péter, Marika y Judith, los protagonistas de un triángulo amoroso. Ambientada en la Budapest de entre guerras, esta historia nos lleva a lo profundo de la vida burguesa de la sociedad húngara de entonces, y también al fondo de los corazones de los protagonistas de la obra.

La historia de la novela es contada desde los puntos de vista de cada uno de los tres personajes principales. Las tres voces cuentan de manera diferente la historia en tres monólogos porque, si bien la narración nos hace saber que la historia que los tres personajes cuentan tienen un receptor específico, este realmente nunca entra en la narración.

Así pues es realmente un monólogo donde conocemos los móviles que llevaron a cada uno de ellos a actuar de cierta manera en la historia, y somos conducidos lo profundo de sus almas en una narración liviana, ligera, pero muy profunda de este gran escritor.

 

Análisis

La estructura y las voces de la obra son realmente muy interesantes. El hecho de que la novela sea narrada desde diferentes puntos de vista por los tres personajes principales, nos deja conocer la historia de una manera muy amplia. Es muy interesante notar, y esta es una cualidad a destacar de la obra, que la personalidad de los personajes se nota muy bien delineada en cada una de las narraciones.

Así, la primera parte, que es narrada por Marika, está llena de sentimentalismos, es una narración muy femenina que se centra en la imagen de esta mujer aristócrata de la época para quien lo importante era la vida en sociedad, su esposo y cómo este la percibía. Al Marika sentir que perdía a su esposo, ella intenta con sus encantos retenerlo y nos describe las estrategias que tenía para llamar la atención de él.

En la segunda parte, que es la de Péter, el tono cambia un poco aunque al principio de la narración es difícil notarlo. La narración se empieza a centrar más fuerte aun en reflexiones filosóficas, en elaboraciones de conceptos e ideas y en una crítica social más fuerte con un lenguaje muy cuidado propio de este aristócrata. Lo podemos imaginar narrando su historia con la pulcritud de sus maneras a partir de su lenguaje.

Acá empieza a haber algo interesante y es que ya se empiezan a contrastar los puntos de vista. Los mismos eventos que había narrado Marika en su narración, los cuenta ahora Péter desde su punto de vista, y es muy interesante notar cómo los móviles y las percepciones difieren entre ellos.

La tercera parte, la de Judith, la amante, es una narración más libre, menos estructurada me parece, pero no mala, sino que refleja la personalidad de la narradora.

En esta parte Márai pone nuevamente en boca de sus personajes las preocupaciones que a él lo inquietaban sobre la cultura, la identidad húngara, el amor, la amistad, el dinero, etc, pero en una voz más sencilla a partir de las vivencias “más mundanas”, si se quiere, de su narradora.

Cada una de las partes ofrece un placer diferente. Me pareció muy linda de la primera ver cómo la Marika se esforzaba por re enamorar a su esposo; de la de Péter, me encantó lo profunda que es, las reflexiones que había sobre la existencia y la historia, sobre la cultura y esa búsqueda insatisfecha de algo que es uno de los temas centrales de la obra; de la de Judith me fascino la parte histórica. Acá presenciamos cómo Budapest sufre la Segunda guerra mundial, el asedio nazi y la ocupación soviética. Vemos cómo se destruye la ciudad, cómo caen las bombas, cómo la ciudad entra en una oscuridad de la que va saliendo poco a poco y que Márai describe de una manera hermosa: cómo después de los bombardeos la gente sale de los refugios, cochina y harapienta, a darle vida nuevamente a la ciudad entre edificios destruidos y cadáveres en las calles. Eso me pareció magnífico, sobre todo por la impresión que me causó que la ciudad tan hermosa que conocía fue casi totalmente destruída.

Hay un personaje, que podemos decir que es el cuarto en importancia, que es un escritor: Lázar. Hombre enigmático y conservador que quiere preservar la cultura y la sociedad burguesa de Budapest. Lázar es amigo cercano de Péter y tiene importante influencia en él en la historia.

Sin embargo, lo que más me gustó del personaje, fue lo desgarrador que fue para él la destrucción de Budapest. En Lázar está personificada la sociedad húngara cuya tradición Márai siente ultrajada y desgarrada por la guerra.

 

 

El puente de las cadenas de Budapest destruido.

En la última parte del libro hay una escena hermosa: Lázar está en su habitación y las bombas caen por toda Budapest. La tierra tiembla y los edificios aledaños caen, y en medio de este caos y destrucción Lázar, que recordemos que era un escritor, empieza a gritar palabras indistintas en húngaro, grita “mariposa, perla, espada” porque se había dado cuenta de que era lo único que quedaba: les habían destruido los puentes, los edificios, habían asesinado a las personas; pero aún les quedaba la lengua húngara.

 

Opinión

Este libro vale la pena leer. Es un libro crudo, preciso. Aborda cuestiones tan profundas del ser humano de una manera tan directa que a veces da miedo pensar que vamos a cambiar nuestras percepciones del mundo de manera radical. Yo realmente siento que este libro se quedó muy dentro de mí. Entre los diversos temas que la novela trata, uno de los más importantes es el amor, ese sentimiento del que esperamos tanto, sobre el que nuestra sociedad ha edificado una torre inmensa pero endeble, sobre todo en el plano romántico. El amor romántico se ve acá desarmado por Márai, que nos demuestra que en la vida, y mucho menos en el amor, no existe lo perfecto, lo justo.

 

VIDEO:

La mujer justa – Sándor Márai
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