La literatura gótica fue una de las más prolíficas durante el siglo XIX y XX, especialmente en Inglaterra. Sus obras se caracterizan por tener elementos de misterio, sobrenatural, espacios y atmósferas oscuras, así como ciertos toques románticos. Conoce más sobre las características de este interesante subgénero.

La literatura gótica fue una de las más prolíficas durante el siglo XIX y XX, especialmente en Inglaterra. Obras como Frankenstein (1818), El extraño caso de Dr. Jekyll y Mr. Hyde (1886) o Drácula (1897) tenían características comunes como el misterio, lo sobrenatural, espacios y atmósferas oscuras, así como ciertos toques románticos.

Esta combinación de elementos y temas dio gran popularidad a las historias góticas. Su influencia y desarrollo traspasó fronteras temporales y espaciales llegando a influir obras como Cien años de soledad de Gabriel García Márquez.

Quédate leyendo este artículo si quieres saber todo sobre el gótico en la literatura.

Definición e historia

Más que un género literario como tal, el gótico es un estilo, un subgénero de la narrativa que se caracteriza porque sus obras tiene elementos de terror y misterio en lugares y atmósferas oscuras donde los protagonistas enfrentan lo sobrenatural, dentro o fuera de sí.

El movimiento gótico surge en Inglaterra a finales del siglo XVIII. La primera vez que se usó el término gótico en literatura fue en el subtítulo de la obra Horace Walpole publicada en 1764 El castillo de Otranto: una historia gótica. La aparición de este libro fue el inicio de una poderosa tradición que aún hoy tiene resonancias en el cine, la televisión y la literatura pero que ha ido cambiando con el tiempo.

Aunque en un principio el término lo usó Walpole como una especie de broma sofisticada, y por las extravagancias argumentales de las primeras obras muchas quedaron desprestigiadas, el estilo atmosférico y los temas del gótico siguieron vigentes y más elaborados en obras de escritores como las hermanas Brontë, Edgar Allan Poe, Nathaniel Hawthorne e incluso Charles Dickens. Actualmente podemos encontrar elementos del gótico en obras de William Faulkner, Gabriel García Márquez, Stephen King, Fernanda Melchor, entre otras.

Temas, características y ejemplos

Encasillar una obra artística en un molde pretendiendo que cabrá perfectamente es simplemente imposible. Cuando se trata de un movimiento o género literario hablamos de obras que comparten algunos rasgos que, en mayor o menor medida, pueden emparentarlos, como en una familia. Seguramente tú no eres completamente parecido a tu hermano, primo, tío o abuela, pero sí compartes con ellos ciertos rasgos que permiten familiarizarlos. Así son las obras literarias.

En cuanto al gótico, hay una serie de elementos, temas y características que comparten sus obras. Estos son los más importantes.

1- El narrador no fiable y el terror

Generalmente estas obras son narradas por un narrador personaje, homodiegético, y en primera persona que suele advertir desde el inicio el carácter sobrenatural de los eventos que contará y a los que ha sobrevivido. Con prudencia, casi con la seguridad de que no van a ser creídos, muchos de los narradores de estos cuentos exponen su testimonio a través de cartas como es el caso de Frankenstein o Drácula.

Pero los narradores de estas historias no son del todo confiables pues ellos se confiesan presas de estados de conciencia alterados o delirios provocados por los eventos supernaturales y extraños que presenciaron. Este tipo de narrador es muy usado en el género gótico pero también en el terror y misterio pues crea en el lector una sensación de incertidumbre a la vez que lo sumerge en el interior del personaje que cuenta los acontecimientos desde su perspectiva.

Para lograr este efecto, el narrador usa un rango de palabras que evocan misterio (mágico, infernal, maldito, profético, secreto), terror (agonía, angustia, desespero, miedo, terrorífico, espeluznante, horroroso, miresable), sorpresa (alarma, deslumbrante, maravilloso, sorprendente), prisa (ansioso, impaciente, repentino, etc.), rabia (cólerico, furioso, furioso, etc.), enormidad (gigante, vasto, enorme) y oscuridad (oscuro, tétrico, noche, sombra, negro, lúgubre, sombrío, etc.)

2- Ambientes y lugares extraños o sublimes 

A la ficción gótica le fascinan los lugares extraños. Por un lado, paisajes muy salvajes y remotos y, por otro, lugares muy aprisionantes. Estas locaciones permiten crear un ambiente de siniestro y de misterio que generan inquietud y miedo. Castillos sombríos, monasterios medievales, habitaciones frías, barrios marginales, cementerios, pantanos, bosques oscuros, regiones montañosas y tormentas amenazantes suelen servir en las novelas góticas para generar esta sensación.

Otra forma en la que se generan estas impresiones es con lo sublime: esa belleza desequilibrada y desbordante de paisajes naturales que causa fascinación a la vez que terror, que es impresionante y abrumador. El gótico está en el centro de ese movimiento hacia lo sublime como forma de comprender el mundo.

Algunos ejemplos pueden ser cuando en Frankenstein estamos en esos paisajes árticos interminables y blancos, o cuando en Drácula visitamos el castillo tenebroso del conde. Pero más tarde, en las obras victorianas como las de Charles Dickens, vemos a los personajes en mansiones abandonadas (como la Satis House de Grandes esperanzas), en laberínticas calles de la ciudad o en barrios marginales. Los espacios y ambientes son variados, pero siempre generan en los personajes sensaciones de sosobra y extrañeza.

3- Lo sobrenatural

Pero lo misterioso en el gótico no está solo en los escenarios externos a los protagonistas, sino en sus propios cuerpos. Novelas como la misma Frankenstein, El extraño caso del Dr. Jekyll y el Sr. Hyde (1886) o El retrato de Dorian Gray (1891) son ejemplo de cómo el cuerpo y la mente humanos se corrompen, mutan y se transforman gracias a experimentos científicos

Este imaginario de la aberración se dio como respuesta a las teorías evolutivas, sociales y médicas que estaban surgiendo en aquella época y que hicieron preguntarse a la humanidad sobre sus orígenes y destinos. Libros como El origen de las especies de Darwin pusieron al hombre cerca del animal y de su lado salvaje, lejos de lo civilizado. Estas teorías demostraron que la evolución no llevaba siempre a mejoras físicas y mentales, sino que podía degenerar en formas menos complejas y monstruosas.

Y eso es muy típico de toda la ficción gótica: quiere ver la relación entre el mundo moderno y el pasado, no como una evolución o un desarrollo, sino como una yuxtaposición repentina y un conflicto a menudo violento, en el que el pasado irrumpe en el presente y lo trastorna. Por eso suelen mostrarse transiciones entre el desarrollo moderno (trenes, luz eléctrica, etc.) y espacios antiguos (castillos iluminados por antorchas, carruajes).

4- La angustia emocional

Estos ambientes extraños y los encuentros con lo sobrenatural suelen llevar a los personajes a estados de conciencia alterados o a la locura. Por eso, los personajes en el gótico suelen tener pesadillas o episodios de alta tensión que alteran sus sentidos y su percepción. Recordemos, por ejemplo, cómo el Dr. Jeckyll o Víctor Frankenstein empiezan a sentirse cuando trabajan en sus experimentos y cuando logran su objetivo: se aíslan de la sociedad, se obsesionan con sus hallazgos y pierden la cordura y el control cuando los alcanzan.

En este punto, las pesadillas entran también como otro elemento que refuerza la angustia de los personajes. Sirven como presagio y permiten ponerlos en situaciones aterradoras y surreales enfrentados a lo siniestro.

5- El romance y el sexo

La literatura gótica viene de la literatura romántica y comparten varias características. Por ello, las obras góticas suelen tener historias de amor, pero con características particulares.

Una de ellas es la figura de la damisela en apuros que está bajo el poder y es aterrorizada por un hombre más fuerte. Suelen ser hermosas, melancólicas o vulnerables como Matilda en El castillo de otranto, cuya lealtad inquebrantable a su padre la hace débil e impotente, Mina Harker contra Drácula o Elizabeth Lavenza en Frankenstein.

Otro elemento interesante en las novelas góticas es que están llenas de tipos de sexualidad perversos, extraños y peligrosos. En el gótico hay incesto, deseo por el mismo sexo, violencia, secuestro, violación. En el gótico se hace explícito lo que a menudo se retiene dentro de los tipos de escritura más “normales”. Por un lado, está fascinado por el poder sexual total, por estas figuras patriarcales obscenas, que parecen no tener ningún tipo de restricción en su deseo.

6- Crisis políticas y sociales

El gótico tiende particularmente a aparecer en momentos de crisis política y social, por lo que hay un enorme aumento en el número de novelas góticas escritas en la década de 1790. Hay otra explosión a finales del siglo XIX, así que en momentos de gran cambio político, sobre todo tras la Revolución Francesa de 1789, el gótico parece una forma de intentar dominar y comprender esos enormes cambios.

Por ejemplo, la Revolución industrial y las grandes desigualdades económicas que generó, además de la nueva vida en la gran ciudad, son temas de obras como las de Charles Dickens donde el trabajo infantil, la fábrica y el caos de la ciudad son protagonistas.

El gótico también refleja la crisis religiosa cuando el mundo cambia de una visión teológica a una científica. La Iglesia Católica es despojada, sus abadías y sus monasterios son cerrados y eso alimenta el sentido gótico de la duda sobre lo sobrenatural.

Libros, autores e influencias

A lo largo de este artículo he mencionado algunas obras con elementos góticos como El castillo de Otranto (1965) de Horace Walpole Frankenstein (1818) de Mary Shelley, El extraño caso del Dr. Jekyll y el Sr. Hyde (1886) de Robert Louis Stevenson, El retrato de Dorian Gray (1891) de Oscar Wilde o Drácula (1897) de Bram Stoker. Pero en esta corriente literaria entran también obras como Los misterios de Udolpho (1794) de Ann Radcliffe, El monje (1796) de Matthew Lewis, La casa de los siete tejados (1851) de Nathaniel Hawthorne, Jane Eyre (1847) de Charlotte Brontë (específicamente, por elementos del llamado “Nuevo gótico”), Nuestra señora de Notre Dame (1831) de Victor Hugo, y cuentos de Edgar Allan Poe como Los asesinatos en la calle Morgue (1841), El corazón delator (1843), entre otros

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En años más recientes del siglo XX, la literatura de Norteamérica y Latinoamérica también ha producido obras con importantes elementos góticos. Quizás uno de los más relevantes es el llamado “Gótico sureño”, un género que apareció en Estados Unidos a finales del siglo XIX y principios del XX, tras la Guerra Civil. Sus temas eran sobre todo relacionados con los cambios sociales en el sur del país tras la guerra. Autores como William Faulkner con El ruido y la furia (1929) y Absalón, ¡Absalón! (1936), Kate Chopin con Gente del Bayou (1984), o cuentos como El bebé de Désirée (1892), así como Carson McCullers con El corazón es un cazador solitario (1940) y Harper Lee con Matar a un ruiseñor (1960) son ejemplos del gótico sureño.

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A su vez, autores latinoamericanos más recientes como Fernanda Melchor con Temporada de huracanes (2017), Carlos Fuentes con Aura (1962) o el mismo García Márquez (quien dijo que Cien años de soledad era “una novela gótica en el trópico” 1 Tras las huellas de Melquíades, p. 65 y que fue enormemente influenciado por Faulkner) integran elementos de la literatura gótica. Todo sin contar la gran producción de novelas y sagas vampíricas de nuestros días.

La literatura gótica es un subgénero muy interesante que ha dado grandes obras y ha cambiado a lo lago de los más de dos siglos que nos ha acompañado. Grandes clásicos y populares obras juveniles modernas comparten sus rasgos distintivos.

Yo he leído un par que he enlazado en este artículo. Pero cuéntame tú lector ¿qué novela gótica has leído y te ha gustado?

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Referencias

Notas

  • 1
    Tras las huellas de Melquíades, p. 65
Cita este artículo así: El Estante Literario, "Guía gótica: definición, historia y características de la literatura gótica," en El Estante Literario®, mayo 26, 2022, https://elestanteliterario.com/libros/guia-literatura-gotica/.