“Un señor muy viejo con unas alas enormes” es un cuento de Gabriel García Márquez publicado en 1972. El cuento, lleno de sátira, humor y fantasía, es uno de los más conocidos del autor. Leer aquí el resumen y análisis.

Ficha técnica:

Título: Un señor muy viejo con unas alas enormes.
Autor:
Gabriel García Márquez.
Género: cuento.
Año de publicación:
mayo de 1970, Cuadernos Hispanoamericanos; 1972, La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada).
Páginas:
6.
Temas: otredad, feria y fantasía.

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“Un señor muy viejo con unas alas enormes” es un cuento de Gabriel García Márquez publicado en el libro La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada (1972).

Cuenta la historia de cómo un anciano alado cae un día en el patio de Pelayo y Elisenda y causa conmosión y asombro entre los habitantes del pueblo. El cuento, lleno de sátira, humor y fantasía, es uno de los más conocidos del Nobel de Literatura colombiano al punto de inspirar el video de una popular canción de rock.

Entérate de eso y más en esta reseña.

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Resumen

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“Un señor muy viejo con unas alas enormes” comienza la mañana de un invierno de lluvias tan fuertes que los cangrejos se salieron del mar e inundaron las casas. Pelayo, que volvía de regresar los cangrejos a la playa, se encontró de pronto con que en el patio de su casa había un hombre viejo con unas enormes alas tumbado boca abajo en el lodazal.

Extrañado por la aparición, llamó a su esposa Elisenda y acordaron regresarlo al mar porque creían que era un náufrago extranjero. Pero fue imposible hacerlo porque la noticia de que un ángel había caído en su casa corrió por todo el pueblo.

Decenas de personas llegaron a ver la extraña y celestial atracción, incluido el padre Gonzaga que alertó sobre la posibilidad de que este no fuera un ángel sino un demonio y que era imprescindible pedir concejo al papa en Roma.

Mientras tanto, ante los tumultos y el desorden fuera de su casa, Elisenda decide cercar el gallinero donde habían puesto al anciano alado y cobrar cinco centavos por verlo. Pronto se hicieron enormes filas fuera de la casa con personas venidas de todos los pueblos cercanos.

Pero el interés por el decrépito ángel se esfumó con el fracaso de sus milagros inútiles, y sobre todo con la llegada de una feria ambulante que contaba entre sus filas con un acróbata volador y con una mujer convertida en araña por un rayo de azufre que la castigó por desobedecer a sus padres.

Entonces pasaron los años y el pueblo se olvidó del anciano alado que cada día estaba más decrépito y a punto de morir. Elisenda y Pelayo ya no lo soportaban merodeando harapiento por su casa y no veían cómo ni cuando deshacerse de él. Hasta que un día, con el calor de los primeros soles, el viejo pareció recobrarse, batió sus alas enormes y salió volando. 

Análisis

El origen de «Un señor muy viejo con unas alas enormes» es incierto. La idea para su argumento surgió, según el Centrogabo, en 1961 durante una visita que hizo García Márquez al estado de Michoacán en México donde “observó que algunos indígenas del lugar fabricaban ángeles de paja”. Sin embargo, otras fuentes, como el diario El País de España, señalan que esa misma experiencia lo llevo fue a escribir el cuento “Blacamán el bueno, vendedor de milagros”.

Sin embargo, es más posible que esta experiencia y el contacto con los purépechas le inspirara a escribir la historia de la cándida Eréndira, pues esta tiene una trama más relacionada a una leyenda de esa tribu.

Sea como fuere, después del titánico esfuerzo por escribir Cien años de soledad, García Márquez se tomó un tiempo sabático para volver a la escritura. No continuó con la novela que tenía en mente (El otoño del patriarca), sino con un libro de relatos, algunos de los cuales ya tenía esbozados, como el de una niña obligada por su abuela a prostituirse. 

Este relato, que se menciona en Cien años de soledad y que se convertiría en “La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y su abuela desalmada”, terminó por darle nombre al libro en el que fue incluido junto a otros 6 cuentos, entre los que estaban “El ahogado más hermoso del mundo” y “Un señor muy viejo con unas alas enormes”. Estos cuentos, escritos entre enero y julio de 1968, iban a hacer parte de un proyecto que tenía García Márquez de escribir un libro de relatos infantiles.

“Un señor muy viejo con unas alas enormes” apareció por primera vez en la revista madrileña Cuadernos Hispanoamericanos en mayo de 1970 y llevaba el subtítulo “Un cuento para niños”. Efectivamente, este es un cuento corto, divertido, tierno y fantástico como son los cuentos de niños, ¡incluso tiene una moraleja!: no desobedescas a tus padres, sino un rayo te convertirá en araña.

Pero no es necesariamente un cuento solo para esa población. Quizás fue por eso que esta acotación no fue mantenida en apariciones posteriores.

Cuadernos Hispanoamericanos (1970)

Pero estos cuentos comparten más que su úublico objetivo inicial y el libro en el que fueron reunidos. “Un señor…” y “El ahogado…” narran la historia de un ser fantástico (un gigante hermoso en uno; un anciano alado en el otro) que llega a una localidad costera y genera gran conmoción entre sus habitantes (el gigante los enamora; el anciano alado los maravilla). Además, los dos cuentos terminan con la partida del ser maravilloso que deja tras sí a un pueblo cambiado (un pueblo antes triste y desolado queda esperanzado y feliz; una familia con dificultades económicas termina próspera por el rédito que les dio la atracción en que convirtieron al anciano alado).

Si bien en ambos cuentos el elemento maravilloso está presente en la figura del forastero, en el caso de “Un señor muy viejo con unas alas enormes” trasciende más al incluir los personajes de la feria ambulante, como la mujer araña y el acróbata volador. También al mencionar los “milagros de consolación que más bien parecían entretenimientos de burla”:

«los escasos milagros que se le atribuían al ángel revelaban un cierto desorden mental, como el del ciego que no recobró la visión pero le salieron tres dientes nuevos, y el del paralítico que no pudo andar pero estuvo a punto de ganarse la lotería, y el del leproso a quien le nacieron girasoles en las heridas.» (p. 15)

Este fragmento revela el tono satírico del cuento, evidente también en el hecho de que el ángel que cae del cielo no es joven, bello e inmaculado, como es la típica representación del ángel en la tradición cristiana, sino viejo, feo y andrajoso.

A parte de Pelayo, Elisenda y el ángel, este cuento presenta otros personajes interesantes, como el padre Gonzaga con su burocracia papal y la vecina sabia con sus consejos y explicaciones. Recordemos que es ella la que dictamina que el viejo alado es un ángel que probablemente venía por el niño enfermo. Niño que por cierto no tiene mucho protagonismo en el cuento pero que cumple una función interesante: ayuda a saber cuánto tiempo transcurre en la narración.

Es difícil determinar exactamente cuánto tiempo pasa el ángel en el gallinero de Pelayo y Elisenda, pero hay pistas que permiten suponer que fueron varios años, pues cuando el anciano alado cae una mañana lluviosa de invierno el niño estaba “recién nacido”, y cuando el niño ya iba a la escuela este sale volando de nuevo hacia el cielo con los “primeros soles”. 

Pero… ¿Hacia dónde voló el viejo alado?

No se sabe realmente, pero hay pruebas de que algunas personas lo vieron años después en El amor en los tiempos del cólera (aunque allí no duró mucho), y luego millones de personas en un video de rock.

¿Acaso no me crees, lector incrédulo? ¡Pues aquí están las pruebas!

En la página 329 del manuscrito del El amor en los tiempos del cólera fechado en julio de 1985, se narra la escena del viaje en globo por Ciénaga Grande. Allí, al llegar a una población llamada Pueblo Viejo, Fermina Daza dice que:

“recordaba haber pasado por ahí con su madre, siendo muy niña, en una carreta tirada por una yunta de bueyes, y de haber visto un tumulto en una casa junto de la iglesia, y en el patio un señor muy viejo con alas enormes, sucias y desplumadas, comiendo pepas de girasoles dentro de un corral de gallinas.”

Manuscrito (julio de 1985)

No duró mucho allí el viejo alado pues esta parte fue omitida de la versión final de la novela. Queda sin embargo el dato de que el espacio real de este acontecimiento ficcional es, aparentemente, Puebloviejo, Magdalena.

Y en cuanto a la siguiente parada del señor muy viejo con unas alas muy enormes, es el icónico video de rock que se inspiró en él: el de la canción “Losing my religion” de R.E.M. que ganó seis MTV Video Music Awards, incluyendo el premio a Mejor video y Mejor dirección. También ganó el Grammy al Mejor Video Corto.

Según la revisa Rolling Stones, el director del video, Tarsem Singh, se inspiró en el cuento de Gabriel García Márquez para uno de los motivos del video.

[Michael Stipe, el vocalista de la banda] Pensó que estaba procrastinando y que no estaba trabajando en la idea. Cuando me iba al día siguiente, me dijo: «¿Cuándo vas a…?». Le dije: «Se supone que no debo contarle a nadie la idea, pero si quieres, intentaré explicártela». Le dije que hay un cuento de Gabriel García Márquez que se llama «Un viejo con alas» [sic] en el que llega este ángel raro y nadie sabe muy bien qué hacer con él. Así que es esa historia, contada de forma abstracta.

Probablemente, Singh leyó el cuento en inglés en la traducción de Gregory Rabassa, el mismo que tradujo Cien años de soledad, titulado “A Very Old Man with Enormous Wings”.

Opinión

“Un señor muy viejo con unas alas enormes” es un cuento muy entretenido. Su lectura es versátil, sin accidentes y tiene ese realismo mágico garciamarquiano donde los personajes ven como algo cotidiano los sucesos fantásticos.

Por su carácter infantil y fabuloso, y por su intención inicial, es un cuento que encanta tanto a niños como a adultos. A mí me gustó, pero su magia y narrativa exuberante me impresionó menos que la efectividad avasallante de “Un día de estos el cuento publicado en Los funerales de la Mamá Grande contra el que se enfreta en la Batalla de Cuentos Gabo.

Parece que se vuelve tendencia en mí elegir un cuento contundente sobre uno profuso y rimbombante como es este caso y en aquel de primera llave de la Batalla cuando “La siesta del martes” se enfrentó a “El ahogado más hermoso del mundo”. Hasta ahora pues, tiendo más hacia los cuentos de la Mamá Grande que a los de la cándida Eréndira.

Pero tú, lector, ¿cuál de estos cuentos es tu favorito?

-Luismi.

Cita este artículo así: , "RESEÑA: Un señor muy viejo con unas alas enormes – Gabriel García Márquez," en El Estante Literario®, , https://elestanteliterario.com/libros/resenas/un-senor-muy-viejo-con-unas-alas-enormes/.

Referencias

Video reseña «Un día de estos»