El viejo y el mar – Ernest Hemigway

¿Fue una buena lectura? 😀

Título: El viejo y el mar.
Autor: Ernest Hemigway.
Año de publicación: 1952.
Extensión: 146 páginas.
Calificación mía en Goodreads: 4.

 

¿Quieres saberlo todo de este libro en menos de 7 solo 10 minutos?

¡Mira el video en el canal de Youtube de El Estante Literario!

 

Algunas obras de Hemingway:

  • Fiesta (The Sun Also Rises, 1926).
  • Adiós a las armas (A Farewell to Arms, 1929).
  • Por quién doblan las campanas (For Whom the Bell Tolls, 1940).
  • Al otro lado del río y entre los árboles (Across the River and into the Trees, 1950).
  • El viejo y el mar (The Old Man and the Sea, 1952).
  • Muerte en la tarde (Death in the Afternoon, 1932).
  • París era una fiesta (A Moveable Feast, 1964).

 

Hemingway

Ernest HemingwayErnest Hemingway nació en Oak Park, Illinois, el 21 de julio de 1899, el mismo año que Jorge Luis Borges y Vladimir Nabokov.

Fue voluntario de conductor de ambulancia de la Cruz Roja en la 1GM donde fue herido de gravedad en Italia. Mientras se recuperaba en Milán y siendo apenas un adolescente, fue cuidado por una bella enfermera, Agnes von Kurowsky, de quien se enamoró y a quien usó como inspiración para escribir una de sus más lindas obras: Adiós a las armas. En una carta, Agnes le escribiría a Hemingway:

”I know that I am still very fond of you, but, it is more as a mother than as a sweetheart. I can’t get away from the fact that you’re just a boy, a kid. I somehow feel that someday I’ll have reason to be proud of you, but, dear boy, I can’t wait for that day.”

Hay un cuento corto de Hemingway que se llama Un cuento breve, en donde nuevamente la imagen de la enfermera de la Guerra volvería a aparecer.

Después de su participación en la 1GM, Hemingway se fue a París donde trabó amistad con James Joyce y otros escritores de la generación perdida. Allí escribiría varias de sus mejores obras, como The sun also rises, traducida al español como Fiesta. Luego iría a España como corresponsal de la guerra civil española que le serviría para escribir Muerte en la tarde, un ensayo sobre la ceremonia y las tradiciones de las corridas de toros a las que Hemingway era muy aficionado.

Con una vida de aventuras, llena de expediciones de caza a África, participaciones en las guerras y revoluciones de la primera mitad del siglo XIX, Hemingway es considerado el ícono del macho, un hombre de armas, fornido y aventurero.

Con más de 60 años y un cuerpo que le reclamaba la agitada vida que había vivido, con cirrosis, graves lesiones que le habían dejado sus aventuras, hipertensión y una depresión que lo sometía a una terapia electroconvulsiva que lo llevo a la paranoia y a la pérdida de la memoria, el 2 de Julio de 1961, Hemingway, al igual que su padre y su abuelo, se quitaría la vida de un tiro en la cabeza.

Después de la muerte de Hemingway, los pescadores de Cojímar hicieron un busto de él hecho de hélices de botes, y otras partes metálicas de barcos. Lo desmantelaron un año después de su muerte en la plaza de Cojímar como el monumento al norteamericano que había vivido entre ellos.

 

Hemingway en Cuba

Hemingway y Fidel Castro

Hacia 1939, en plena 2GM, Hemingway se asentó en Cuba, donde escribió la que muchos consideran su mejor obra: Por quién doblan las campanas.

Allí, después de equipar su barco y colaborar con el gobierno estadounidense en la casa de submarinos alemanes, tuvo una vida relativamente tranquila dedicada a la pesca y a escribir.Sin embargo, publicaría después Al otro lado del río y entre los árboles, una novela fuertemente criticada y rechazada por el público.

No fue sino hasta 1952 que Hemingway, inspirado en su vida de pescador en Cuba, escribiría la novela que lo traería de vuelta, y de manera triunfante, al mundo literario: El viejo y el mar, una novela corta de solo 27.000 palabras y alrededor de 110 páginas sobre un viejo pescador y su lucha agónica contra un enorme marlín.

El viejo y el mar, publicado por primera vez en la revista Life del martes 28 de agosto de 1952, le daría a Hemingway un Premio Pulitzer y lo consagraría como un digno merecedor del Premio Nobel, que obtendría en 1954.

Como si Hemingway supiera que sería ganador de este premio, en la pieza publicitaria de la revista Life para la publicación de su novela, él diría:

Estoy muy emocionado con El viejo y el mar, y por el hecho de que se publique en Life. Así mucha gente que no puede comprar el libro, puedrá leerla. Esto me hace mucho más feliz que ganar un Nobel.

A pesar de la fama, el reconocimiento y el dinero que supuso para Hemingway el Premio Nobel, él siguió viviendo en Cuba, aunque su estancia se vio ahora perturbada por los visitantes y lectores que llegaban a Finca Vigía, la casa de Hemingway en Cuba, para verlo.

Su mejor amigo en la isla, un viejo y experimentado pescador llamado Gregorio Fuentes, en quien parece haberse inspirado Hemigway para la novela, se lo llevó a él y a su cuarta esposa, luego de que estas visitas se hicieran inmanejables, para un cayo en Cuba, de donde se iría Hemingway en 1960.

Hemingway vivió de cerca la Revolución Cubana, fue cercano a Fidel Castro y sufrió mucho por la tensa relación entre EEUU, su patria, y Cuba, el país que lo había acogido como uno suyo y donde vivió más que en ningún otro país, aparte de EEUU.

 

 

Sinópsis de El viejo y el mar

Obra del pintor colombiano Ramiro Díez

La historia de El viejo y el mar es simple: un viejo pescador cubano llamado Santiago está salao, lleva ochenta y cuatro días sin atrapar un pez. Manolín, su aprendiz, que ha sufrido con él su mala suerte, esta vez no podrá acompañarlo en una nueva jornada porque sus padres no lo dejan ir con Santiago.

 

 

El viejo pescador, un hombre pobre y humilde, parte una madrugada de pesca y se interna en lo profundo del mar donde agarra un monstruoso marlín con el que lucha por dos noches en una batalla estratégica y fatigante en la que Santiago habla con el mar, con los peces, con el cielo y las aves en un monólogo que lo hace recordar sus años jóvenes y añorar la compañía de Manolín.

Esta batalla contra el pez se convierte pues en la forma de recobrar el orgullo y el respeto perdido entre los pescadores. Sin embargo, de vuelta a la orilla con el enorme pez de más de tres metros atado a su barca, Santiago tendrá que luchar nuevamente, esta vez contra unos tiburones que no le dejan sino el esqueleto del marlín.

 

Análisis

Hay una anécdota sobre Borges en el libro Las ciudades y los escritores de Fernando Savater, del que hice una reseña hace unos meses, en la que se cuenta que en una fiesta en España Borges, que no era conocido por su pasión por el alcohol, dijo que quería algo de beber. Al serle preguntado sobre qué licor quería exactamente Borges respondió: mire, no tengo admisión sobre ese tema, algo breve y contundente. Creo que esto es precisamente El Viejo y el mar, una novela breve y contundente.

Hemingway siempre se caracterizó por un lenguaje directo y simple, de frases cortas y concisas, y El viejo y el mar, en las propias palabras de Hemingway, es la muestra de su estilo más puro.

“Whatever I learned is in the story but I hope it reads simply and straight and all the things that are in it do not show but only are with you after you have read it. (…) I have had to read it now over 200 times and every time it does something to me. It’s as though I had gotten finally what I had been working for all my life.”

Mucho se ha analizado la obra, haciendo incluso un paralelo entre la lucha de Santiago con la pasión de Cristo, pero si algo es claro aquí es que la novela trata siempre temas que de alguna manera fueron recurrentes en Hemingway: el coraje ante el peligro, el orgullo del luchador y el triunfo personal en la pérdida (perder es ganar un poco).

Sin embargo esta vez, como lo dijo William Faulkner, un escritor con quien el mismo Hemingway tuvo una fuerte rivalidad, Hemingway escribió sobre la compasión, sobre algo de lo que estamos hechos todos: el viejo que luchó para atrapar un pez y para luego perderlo en las fauces de unos tiburones que lo dejaron sin nada, sobre las batallas que todos luchamos y que todos perdemos pero de las que, de una manera u otra, salimos victoriosos.

Faulkner diría sobre El viejo y el mar que es la mejor obra de Hemingway y que el tiempo mostraría que no solo sería la mejor de él, sino la de todos sus contemporáneos.

 

Conclusión

El viejo y el mar es un libro corto y fácil de leer, de esos que me gusta llevar a los viajes por ser cortos y ligeros, o de esos que leo después de otro enorme que me deja sin ganas de comprometerme con otro ladrillo. No significa sin embargo que sea un libro vacío y ligero, es un libro denso, bien construido, un libro de esos en los que nos quedamos un rato pasmados, pensativos, después de leer su última palabra.

VIDEO:

Suscríbete y sigue a El Estante Literario en redes sociales

Comments

2 thoughts on “El viejo y el mar – Ernest Hemigway
  1. Pingback: Los premios literarios más importantes del mundo que tienes que conocer - El Estante Literario

  2. Pingback: ¿Cómo leer más? Según Harvard y El Estante Literario - El Estante Literario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: