Aura es una novela gótica corta escrita por Carlos Fuentes. Sensorial, misteriosa y oscura, esta historia escrita en 1962 es una de las obras más reconocidas del escritor. Altamente referencial y magnética, esta obra es sin duda una ¡Buena lectura!

Ficha técnica:

  • Título: Aura.
  • Autor: Carlos Fuentes.
  • Año de publicación: 1962.
  • Páginas: 65.
  • Temas: muerte, brujería, vida eterna, juventud.
  • Calificación en Goodreads: 4.

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Aura de Carlos Fuentes ha sido para mí una de esas novelas que te persiguen. Desde hace un par de años varias personas me la habían recomendado pero no me había decidido a leerla. Ya había probado algo de Fuentes con La muerte de Artemio Cruz (libro que por cierto escribió el mismo tiempo que Aura), que me gustó pero me dejó también un poco inquieto, como Aura la primera vez que la leí.

Me bastaron tres lecturas, una clase de Maestría en Literatura y varios artículos que leí para entender el gran mundo que propone esta pequeña novela que por momentos me hizo recordar a Grandes esperanzas, la fantástica novela de Charles Dickens y otras más, porque esta novela es altamente referencial.

Entremos de una vez a esta reseña de Aura con el resumen, mi análisis y, en general, cuál fue mi experiencia con esta mítica y clásica obra del Premio Cervantes mexicano.

Resumen Aura de Carlos Fuentes

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Felipe Montero es un joven historiador que, como arrastrado por el destino, se topa una tarde con un anuncio en el periódico tan apto para él que, como él mismo dice, no le falta sino que diga su nombre. El anuncio promete el pago de cuatro mil pesos (una muy buena cantidad de dinero) a un historiador joven que sepa francés. 

Así, Felipe se decide a ir a la dirección del anuncio (Donceles 815) y allí se encuentra con una casa antigua en la que entra y donde es tragado por una oscuridad fría. Desde adentro lo llamará la voz de una anciana que le dará indicaciones para llegar al cuarto donde está ella, Consuelo Llorente, la mujer del anuncio que está postrada en cama acariciando a un conejo.

Una vez Felipe llega al cuarto iluminado por velas de la vieja, conoce a Aura, la joven de vestido y ojos verdes de la que se enamora y que se convierte en su motivo para quedarse en aquella casa y hacer el trabajo por el que fue contratado: organizar las memorias del esposo hace mucho tiempo muerto de la anciana Consuelo, el General Llorente.

Enamorado de Aura y confundido por las cosas extrañas que ocurren en aquella casa oscura y siniestra, pasarán los días y Felipe Montero descubrirá su futuro en el pasado de las memorias del General Llorente. En cada cena, en cada encuentro con la anciana Consuelo y con Aura, a quien quiere rescatar de esa extraña vida y de quien cada vez está más enamorado, irá develando Felipe los misterios que esconden estas dos mujeres y que terminan por consumirlo en una ceremonia siniestra y erótica.

Personajes Aura Carlos Fuentes

Felipe Montero

Joven historiador maestro de escuela que es contratado para organizar las memorias de un antiguo general.

Aura

Mujer joven de ojos y vestido verdes. Sobrina y reflejo de Consuelo. El nombre de Aura significa tres cosas que cobran significado en la novela: primero, “viento suave y apacible” que nos remonta a la forma en que aura camina casi sin poderse sentir por los corredores de la casa; segundo, “atmósfera irreal que rodea  a ciertos seres”, que la vincula, precisamente, con esa aura extraña que la rodea a ella, a la anciana Consuelo y, en general, a todo el escenario de la historia; tercero” ave rapaz diurna, de América, de cabeza desnuda y plumaje negro, que tiene olor nauseabundo y se alimenta de animales muertos”, significado que toma muchísima significación en la novela.

Consuelo Llorente

Anciana que contrata a Felipe para organizar las memorias de su esposo el General Llorente.

Análisis literario

Aura de Carlos Fuentes es una novela que, a pesar de lo corta que es (65 páginas), presenta una riqueza considerable alimentada por todo un mundo hipertextual que reside en cada uno de sus elementos. Nada es gratuito en Aura.

Desde el epígrafe que cita a La bruja de Jules Michelet, pasando por los nombres de los personajes, colores y espacios, hasta la construcción misma de la novela, Carlos Fuentes va barajando sus variadas cartas que combinan lo esotérico, lo gótico y lo literario.

Forma

Desde la primera palabra de Aura, ya el libro nos muestra una de sus principales características: la narración en segunda persona (tú).

Lees ese anuncio: una oferta de esa naturaleza no se hace todos los días.

Aura, Carlos Fuentes.

Este rasgo es muy interesante, pues como el mismo Carlos Fuentes dice, el libro te está hablando a ti, lector, que tienes el libro en la mano; pero más que todo te está narrando a ti, eres parte de la historia, de la narración.

Este recurso narrativo, que había sido ya probado en la pintura por Velásquez en Las Meninas, hace que la novela te atrape, te incluye, te increpe de forma directa y te haga quedar ahí, concentrado y sin moverte, como cuando en clase el profesor te mira mientras hablas: no puedes mirar para otro lado.

Pero este no es el único recurso para incluir al lector, para hacerlo interactuar con la narración, también está el aspecto sensorial: Aura es una novela que te invita a ver, a escuchar, a oler, a sentir. Todos los sentidos son llamados a participar en la lectura:

Cierras el zaguán detrás de ti e intentas penetrar la oscuridad de ese callejóntechado —patio, porque puedes oler el musgo, la humedad de las plantas, las raíces podridas, el perfume adormecedor y espeso—. 

Aura, Carlos Fuentes.

Piensas en todo esto al seguir los pasos de la joven —te das cuenta de que no la sigues con la vista, sino con el oído: sigues el susurro de la falda, el crujido de una tafeta—

Aura, Carlos Fuentes.

Y así, Aura se convierte en una novela en la que hay que leer cada palabra, cada letra con cuidado porque entre ellas se esconden sensaciones, imágenes y significados. Porque nada es gratuito en esta novela: los nombres de Aura, Felipe Montero y Consuelo cargan todos con connotaciones que expanden el significado de la obra; el color verde, la presencia del gato y del conejo son referencias al mundo de la hechicería.

Estos elementos están en función de toda la estructura de la novela que muy magistralmente deconstruyó Mario Mendoza en su análisis de Aura de Carlos Fuentes, donde habla del significado de todos esos elementos. Así que, si quieres entender Aura de Carlos Fuentes profundamente, es menester que leas este análisis.

Fondo

En su obra Palimpsestos, la literatura en segundo grado, Gerard Genette plantea que toda obra literaria es hipertextual. Aura demuestra esto al ser una novela altamente hipertextual, es decir que hace mucha referencia a otras obras. Desde el epígrafe, el libro ya nos da la primera referencia, y también la primera pista para su lectura: Las brujas de Michelet. Y, como si hubiera duda, Carlos Fuentes lo hace más explícito en uno de sus ensayos de Myself with others (1988)

«Aura vino al mundo para aumentar la descendencia secular de las brujas. Cinco, por lo menos cinco, fueron las brujas que parieron conscientemente a Aura» 

Carlos Fuentes.

En aquel ensayo, Fuentes menciona a Aspern Papers de Henry James, a Grandes esperanzas de Charles Dickens y a La reina de las espadas de Pushkin como descendientes de Michelet y estas, a su vez, de Circe, de La metamorfosis (no, no la de Kafka, sino la de Ovidio). En todas estas obras hay tres personajes, en todas un joven intenta descubrir el secreto del amor, la fortuna o la poesía, y en todas el joven es inexorablemente engañado por una atractiva muchacha.

Así, si tomáramos a Grandes esperanzas para el ejemplo, Consuelo y Aura serían Miss Havisham y Estella, Felipe Montero sería el Pip de la obra de Dickens y la casa de la calle Donceles, la casa Satis. Este último elemento, la casa en ruinas, es interesante porque el escenario de una casa antigua es esencial para crear el efecto misterioso propio del género gótico, además, la casa antigua también refleja el paso del tiempo y de la obsesión de la Consuelo por el pasado, por la vida y por la juventud (que trata de mantener cerca con la compañía de jóvenes).

Hay varios otros elementos característicos de la literatura gótica que están presentes en Aura de Carlos Fuentes: el presagio (en aquel anuncio tan profético), el romance (entre Felipe y Aura) y las pesadillas (Felipe sueña en varias ocasiones con Aura); eso sin mencionar el romance, la actividad sobrenatural (la brujería) y “la damisela en apuros”.

La brujería está presente en varios elementos de la novela: en la oscuridad, en el color verde (que remonta la simbología de este color entre las hechiceras), el gato (animal predilecto de las brujas), los akelarres o ceremonias de brujería (el lavatorio de pies, el sacrificio del carnero) el aura general de la casa, la iluminación con velas, etc. Son todos elementos que refuerzan esta idea de la brujería como una fuerza presente en la novela y como medio para la consecución de la vida eterna cuyo vehículo es Felipe Montero.

Y es que la muerte es un tema recurrente en la obra de Carlos Fuentes (recordemos La muerte de Artemio Cruz que escribió a la par de Aura), así como las ceremonias alrededor de esta. No es extraño: en la cultura mexicana la muerte está presente como en pocas, basta mencionar sus tradiciones en el día de los muertos. Por eso también es central en obras de otros autores mexicanos como Juan Rulfo.

Opinión

Aura de Carlos Fuentes para mí fue lo que para Felipe Montero fue el anuncio en el periódico: una invitación, una incitación directa e insoslayable. Me persiguió por mucho tiempo en las recomendaciones de varios amigos lectores y la terminé leyendo por la razón que menos imaginaba (una clase de literatura) y no solo una, sino tres veces (eso sin contar el audio libro magnífico). No me pesó en ninguna.

Esta es una obra corta en la que están condensados muchos elementos del género gótico y muchas referencias interesantes a algunas obras de la tradición literaria, cosa que me encantó pues me volvió a la memoria a la fantástica Grandes esperanzas, y me acercó más a considerar leer El retrato de Dorian Gray (sí sí, no lo he leído, pero quiero hacerlo, hace mucho).

La experiencia con la narración en segunda persona siempre es impactante inusual e intensa, pero a mí lo que más me queda de esta obra es lo increíblemente sensorial que es: siento frío al recordar pasajes, me huele a moho, a humedad, veo las partículas de polvo en la delgada línea de luz que se filtra en la oscuridad, escucho el eco de los pasos.

La volvería a leer como ya la releí: de un tirón, con gusto y con los sentidos alertas.

Referencias

¡Buena lectura! 😀

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