Rayuela de Julio Cortázar es, sin duda, la novela más importante del autor argentino y una de las obras más representativas del Boom latinoamericano. La historia de Oliveira y la Maga ha cultivado a miles de lectores. Conoce en este artículo el porqué.

Ficha técnica:

  • Título: Rayuela
  • Autor: Julio Cortázar
  • Año de publicación: 1962
  • Páginas: 700.
  • Temas: lo absurdo, arte.
  • Calificación en Goodreads: 4 estrellas.

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Rayuela es, sin duda, la novela más famosa del escritor argentino Julio Cortázar. La historia de Oliveira y la Maga, ambientada en la idílica París está llena de amor, de búsquedas y de jazz. Una historia imperdible que terminarás por querer leer al final de esta reseña, si es que no la leíste ya (y la querrás releer).

Resumen Rayuela de Julio Cortázar

Antes de hablar sobre de qué trata Rayuela, es importante precisar el carácter digresivo de esta novela (antinovela o contranovela como la llaman algunos críticos) con la que Cortázar quiso romper los paradigmas formales de la literatura al proponer una obra que permitiera múltiples lecturas. 

Como se señala en el Tablero de dirección que abre la obra, Rayuela es, a su manera, “muchos libros, pero sobre todo dos libros” que el lector puede leer de forma lineal (primer libro) o siguiendo la ruta propuesta por el autor (segundo libro).

Esta es una reseña sobre el “primer libro” de Rayuela que va desde el capítulo 1 al 56 y que está dividido en dos partes, “Del lado de allá” (en París) y “Del lado de acá” (en Argentina). Este es el resumen de Rayuela:

La lectura lineal de Rayuela cuenta la historia de Horacio Oliveira, un hombre diletante y metafísico que conoce a la Maga en París. Juntos exploran las calles de la capital francesa, los puentes, los boulevares y los café que van cobrando un significado propio, llenos de recuerdos y de nostalgias. 

El libro está contado en su mayoría desde el punto de vista de Oliveira, él es el protagonista. Así vamos viviendo sus aventuras delirantes (como el concierto de Berthe Trépat), asistimos a las reuniones de El Club de la Serpiente y nos vamos adentrando en su mundo interior y en sus búsquedas metafísicas y filosóficas.

En una sucesión de eventos desafortunados, trágicos, inverosímiles y hasta cómicos, el destino de La Maga y Oliveira cambia, llevando a este de vuelta a la Argentina, donde se reencontrará con su ciudad y sus viejos amigos. Allí tratará de olvidar su vida pasada y continuará sus búsquedas mientras trabaja en un circo y en un manicomio.

Personajes Rayuela

Los personajes de Rayuela cumplen todos funciones específicas. Sin duda los centrales son Oliveira, tan individualista y arrogante, y la Maga, tan sensible y despistada. Conócelos todos acá:

Principales

  • Horacio Oliveira: argentino de apróximadamente 40 años, metafísico y diletante, protagonista de la historia. Inicialmente viaja a París a estudiar pero nunca lo hace. Es un melómano conocedor del jazz, la filosofía y el arte, temas sobre los que discute con los miembros del Club de la Serpiente. 
  • La Maga (Lucía): uruguaya, madre de Rocamadour y pareja de Oliveira. Al contrario de Oliveira y el resto del Club, La Maga es distraída e ignora muchos de los temas sobre los que por lo general se discuten en el Club. El personaje está inspirado en Edith Aron, una uruguaya amiga de Cortázar.
  • Rocamadour: es el bebé hijo de la Maga. Su nombre real es el mismo de su padre, Francisco. Es cuidado por una institutriz llamada Madame Irene, pero finalmente la Maga lo lleva a vivir con ella. 
  • Traveler: amigo de juventud de Horacio Oliveira que vive en Argentina junto a su esposa Talita. Su nombre es una parodia a “el viajero” que no sale de Buenos Aires.
  • Talita: esposa de Traveler. Su nombre es el diminutivo de “fulana de tal”, es decir, “una cualquiera” (no en el sentido despectivo).

Secundarios

Etienne: pintor y uno de los mejores amigos de Oliveira en su estadía en París. El personaje inspirado en un amigo que Cortázar conoció en 1955: el artista franco-argentino Sergio de Castro.

Julio Cortázar vivió en París, ciudad en la que transcurre gran parte de Rayuela.

Análisis literario

Rayuela es una novela compleja, eso es innegable, pero no por ello es una novela difícil de leer o de disfrutar; es más: Rayuela es una novela que, cuando la entendemos, se hace tremendamente deliciosa.

Para entender bien de qué trata Rayuela y las intenciones que tuvo Julio Cortázar al escribirla recurriré en este análisis a los tres planos en los que fue escrito Rayuela y que Cortázar describió en una clase compilada en el libro Clases de literatura Berkeley (1980).

Los tres planos de Rayuela

1- El metafísico-filosófico: la pregunta sobre el orden establecido, sobre la realidad.

No es difícil notar que Rayuela es un libro cargado de filosofía. Desde las primeras páginas nos enfrentamos a las elucubraciones de Horacio Oliveira, y qué decir de las conversaciones entre los miembros de El club de la serpiente.

La muerte, la verdad, el sentido de la vida y el lenguaje mismo son puestos a prueba y cuestionados a lo largo del libro. Oliveira, a través de sus problemas morales o amorosos con la Maga, encuentra la ocasión para poner en duda, en tela de juicio, el mundo que lo rodea y su realidad.

Oliveira se pregunta muchas veces cómo es posible que el hombre como género, como especie, como conjunto de civilizaciones, haya llegado a los tiempos actuales siguiendo un camino que no le garantiza en absoluto el alcance definitivo de la paz, la justicia y la felicidad, por un camino lleno de azares, injusticias y catástrofes en que el hombre es el lobo del hombre, en que unos hombres atacan y destrozan a otros, en que justicia e injusticia se manejan muchas veces como cartas de póquer.

Horacio Oliveira no se conforma con estar metido en un mundo que le ha sido dado prefabricado y condicionado; pone en tela de juicio cualquier cosa, no acepta las respuestas habitualmente dadas, las respuestas de la sociedad x o de la sociedad z, de la ideología a o de la ideología b.

Esta preocupación de Oliveira por el sentido de la vida responde a dos factores esenciales: la época en que fue escrito el libro y el lugar donde transcurre (y donde se escribió): París.

Hacia mediados del siglo XX, la corriente filosófica del existencialismo, que tiene antecedentes el en siglo XIX, tomó fuerza en el trabajo de escritores y filósofos de todo el mundo como Martin Heidegger, Miguel de Unamuno, y, especialmente, Simone de Beauvoir, Albert Camus y Jean-Paul Sartre, estos tres últimos franceses residentes en París.

El existencialismo, que busca la comprensión de la condición humana, la libertad, las emociones y el sentido de la vida desde una ética que supere los moralismos y prejuicios de otras corrientes, reacciona a la filosofía tradicional y va en contra de muchos de sus postulados “totalitarios”.

Julio Cortázar fue bastante cercano al existencialismo pues vivió en París, conoció a algunos de sus exponentes (como a Camus) e incluso tradujo algunos tratados filosóficos existencialistas. Así pues, no es difícil entender por qué Rayuela tiene una base filosófica existencialista sobre todo en el personaje de Oliveira, quien cuestiona constantemente su existencia, su realidad y, por extensión, todo el proceso de la llamada civilización occidental.

En el fondo Rayuela es una muy larga meditación —a través del pensamiento e incluso a través de los actos de un hombre sobre todo— sobre la condición humana, sobre qué es un ser humano en este momento del desarrollo de la humanidad en una sociedad como la sociedad donde se cumple el libro: en Rayuela todo está centrado en el individuo, eso es fácil de advertir.

Clases de literatura, Julio Cortázar.

Por eso Oliveira trata de actuar siempre de forma diferente y constantemente se refiere a “lo absurdo” que es que todo en la vida tenga un orden establecido.

—El absurdo es que no parezca un absurdo —dijo sibilinamente Oliveira—. El absurdo es que salgas por la mañana a la puerta y encuentres la botella de leche en el umbral y te quedes tan tranquilo porque ayer te pasó lo mismo y mañana te volverá a pasar. Es ese estancamiento, ese así sea, esa sospechosa carencia de excepciones. Yo no sé, che, habría que intentar otro camino.

Rayuela, Cortázar, 2019, p. 217.

En mi trabajo de Maestría en literatura “Lo absurdo y el suspense en el capítulo 28 de Rayuela de Julio Cortázar” reflexiono un poco sobre este modus operandi de Oliveira y sus consecuencia, así como el tratamiento de la técnica del suspense en la narración de los eventos de este capítulo (que, por cierto, es magnífico).

2- La forma y el lector: la propuesta de las lecturas

¿Por qué Rayuela se puede leer de varias formas? ¿Qué quiso Cortázar con esto?

Desde el primer momento que nos topamos con Rayuela vemos que es un libro diferente a los demás. En el Tablero de dirección Cortázar propone dos lecturas, una lineal (del capítulo 1 al 56) en la que se puede prescindir de varios capítulos (una tercera parte del libro) y otra en un orden propuesto que abarca todos los capítulos saltando de uno a otro (un poco al modo del juego de la Rayuela —que en Colombia llamamos golosa). Y hay incluso, aunque no explícitamente en la novela, otra forma de lectura: una que tome unos capítulos y otros no, que salte de uno a otro de forma diferente a la propuesta por Cortázar.

Pero… ¿qué? ¿leer el libro hasta una parte y “prescindir del resto”? ¿leer en desorden? ¿saltarse capítulos? ¿qué clase de literatura, de brujería es esta?

La respuesta: Rayuela.

Julio Cortázar quiso dos cosas específicas al proponer este tipo de lecturas con Rayuela:

1- Involucrar al lector en el proceso de creación, hacer que el lector tome una actitud activa y no pasiva a la hora de leer, que no se deje llevar por el libro sino que proponga nuevos caminos, nuevas formas diferentes a la establecida (un poco como el existencialismo, y como Oliveira).

2- Romper con las convenciones formales de la novela y proponer un “libro baraja” que no se lea linealmente sino que el libro sea como cuando abrimos una baraja y la cerramos y todas las cartas se entremezclan. 

A este tipo de novelas que proponen romper con las estructuras formales, los críticos posestructuralistas la han llamado “Antinovela”, aunque, como dijo Cortázar, él prefiere el término “Contranovela”.

Rayuela, no fue concebida como una arquitectura literaria precisa sino como una especie de aproximación desde diferentes ángulos y desde diferentes sentidos que poco a poco fue encontrando su forma.

Julio Cortázar en Clases de literatura Berkeley 1980

Esta propuesta es la que hace de Rayuela una novela fragmentaria, que muchos de sus capítulos sean autónomos, independientes: el capítulo 41 (que fue el primero que escribió Cortázar), puede ser un cuento; el 73, un manifiesto estético y el 7, un poema (¡y qué bello poema!).

¿Pero cómo hizo Cortázar para darle un orden a estos capítulos desordenados?

Entérate del método que usó en este artículo sobre el libro Clases de literatura en Berkeley (1980).

3- El idiomático/semántico: no jugar con la herramienta del enemigo

Vamos notando un patrón ya: el rompimiento de lo establecido. Así que si Cortázar quería escribir un libro que rompiera con los esquemas, que confrontara la realidad ¿Cómo iba a poder denunciar algo con las herramientas que sirven al enemigo, es decir un idioma estratificado, codificado, un estilo ya con sus maestros y sus discípulos?

Por ello, Rayuela intenta constantemente salirse de las reglas del lenguaje de diferentes formas: Oliveira y la Maga inventan el glíglico (el capítulo 68 es una grandiosa muestra de esto), la “h” es usada por Oliveira para romper con la ortografía de las palabras y también él intenta no ir siempre con el flujo y las estructuras “naturales” del español, romper con las asociaciones comunes entre palabras, es decir, con las colocaciones (concepto lingüístico que expliqué en este video).

Ese tipo de cosas es lo que Oliveira rechaza porque tiene mucho miedo de que el lenguaje le juegue malas pasadas; que en vez de ser él quien piensa y critica, el lenguaje piense un poco por él y le imponga fórmulas estereotipadas, las fórmulas que vemos cuando abrimos el periódico todas las mañanas.

Cortázar era un melómato aficionado al jazz.

Jazzuela: la música en Rayuela

Rayuela es una novela que se sirve de muchos elementos para crear su mundo, en ella Cortázar puso filosofía, historia, amor, literatura, arte y música. Esta última está presente en un género muy específico, clave y querido por el autor: el jazz.

A lo largo de su vida, Cortázar dejó ver su pasión por la música y, a pesar de que más de una vez declaró que su talento musical era casi nulo, aprendió a tocar la trompeta, instrumento esencial en el jazz.

No es de extrañar entonces que este género esté tan presente en la novela, ¡y vaya que lo está!

El jazz en Rayuela es una presencia autónoma y fundamental que no es accesoria, es decir, no aparece simplemente mencionada de forma insultar en referencias a canciones o artistas; el jazz en Rayuela cumple funciones definidas en el desarrollo de la historia.

No me detendré mucho a analizar este aspecto en esta reseña pues es un tema que exploro más a fondo en el artículo La música jazz en Rayuela, pero sí mencionaré grosso modo tres funciones específicas del jazz en Rayuela:

  • Detonante: el jazz en Rayuela es el punto de partida para algunas reflexiones de los personajes, ellos apoyan sus ideas a partir de ciertos pasajes de canciones que les viene a la cabeza o que están sonando en el momento.
  • Sujeto: el jazz actúa en Rayuela de forma directa sobre los personajes, los conmueve, los afecta: los hacen llorar, los vuelven melancólicos. El jazz fija el ambiente de varias escenas de la novela en las que Cortázar hace un contrapunto entre la narración y las melodías o arreglos de las canciones, subiendo, bajando, acelerando o ralentizando el ritmo.
  • Soporte: en Rayuela no suena cualquier jazz, suena un jazz clásico, primitivo (en el sentido de los primeras fases del género). El bebop, el ragtime y el swing son las variantes presentes en la novela por una razón: se caracterizan por ser altamente disruptivas, experimentales, improvisadas, individualistas. Son lo que es Rayuela en su propuesta de rompimiento de formal, de puesta en duda de lo establecido y del individualismo de Oliveira. Apoyan un tema, una línea de sentido de la novela.

Lista de reproducción Rayuela

🔗 Lee el análisis completo de La música en Rayuela.

Opinión

A mis 13 años escuché por primera vez sobre un libro llamado Rayuela; a mis 17, los compañero de la Universidad me hablaron extasiados de la Maga y Oliveira y conocí el famoso y hermoso capítulo 7; a los 23 lo compré en una edición muy sencilla de bolsillo; a los 25 lo intenté leer por primera vez en esa edición, leí 5 páginas y lo dejé; a los 27 lo regalé y a los 28 mi profesor de Teorías literarias del siglo XX de la Maestría me lo propuso leer para el trabajo final. Acá estoy hablando de un libro que me ha perseguido (y a muchos lectores más) como una sombra durante más de 15 años y que, debo decirlo, me alegra haberlo leído ya y haberlo relegado por tanto tiempo.

Leer Rayuela es una experiencia que recomiendo a todo lector sea para que lo ame, o para que lo odie. El resultado no importa, lo que importa es la experiencia, toparse con un libro tan diferente, tan arriesgado, tan completo y complejo: contiene géneros diferentes, diversidad de temas (duros y blandos), tragedia, juego, risa (mucha), música, filosofía, grandes escenarios, muchas preguntas y pocas respuestas. Y eso lo hace grandioso.

Rayuela es un libro esquivo, amplio, difícil de agarrar en términos de una historia que parece no estar completamente conectada, una historia que va por un camino y que de repente se gira brutalmente, y no solo en cuestión de la trama, también en el plano del lenguaje. Es impredecible y más que una falta esto me parece una virtud.

De Rayuela disfruté enormemente las escenas absurdas, el personaje de Oliveira y la siempre plácida prosa y juegos del lenguaje de Cortázar. ¡No me imagino la fiesta que será leerlo de la forma completa!

¡Buena lectura! 😀

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